lunes, 03 de enero de 2011

A menudo después de tu sesión de entrenamiento, del tipo que sea, tienes agujetas, ese dolor muscular que puede llegar a ser intenso y que se manifiesta cuando usas los mismos músculos que "machacaste" el día anterior o hasta dos o tres días antes. Parece que el origen de estos dolores son las micro-roturas que se producen con la actividad y que son la base de la posterior construcción y mejora muscular.

Cuando en el ejercicio hay una predominancia de la fase excéntrica (en la que el músculo trabaja frenando), como en el caso de los multisaltos, descensos prolongados caminando o corriendo, trabajo con mucha carga en musculación reteniendo la bajada, etc. es más fácil que aparezcan las agujetas.

Si tus agujetas son normales (no de las que te impiden casi moverte) puedes hacer tu entrenamiento normal e incluso la actividad te beneficiará de cara a su alivio.

Aunque te cueste iniciar el movimiento verás que insistiendo un poco se te pasan las molestias.

El músculo se adapta rápidamente a las nuevas variedades de entrenamiento que te han podido causar esas molestias, haciendo que sea cada vez más difícil que tengas agujetas.

Fuente: Sportlife


Tags: agujetas, correr

Publicado por elpaleta @ 20:30  | Entrenamiento
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