
Aunque la gran mayoría de vosotros ya sabréis lo que os voy a contar, nunca está de más un recuerdo para ayudaros a disfrutar de estas fiestas, sin complejos.
- Durante las cenas, intentad comer despacio,
masticando y disfrutando de los
manjares de los que solemos gozar en
estos menús festivos, de este modo la señal
de saciedad llegará a nuestro cerebro de
forma más consciente.
- Intentad no hacer cenas tan copiosas
como podrían ser las comidas, una buena
opción puede ser un pescado al horno.
Una agradable sobremesa, bien acompañados
con amigos y familiares es la forma
ideal de alargar el momento de irnos a
dormir y así facilitar la digestión. - El mismo día de la cena, intentad que el
almuerzo no sea copioso, incluyendo verduras
y otros alimentos que posiblemente,
no encontréis en el menú de noche.
También es un buen truco comer fruta
a media tarde que, al mismo tiempo, nos
aporta fibra y nos sacia para no llegar a la
cena con más apetito que Obelix. - Si la comida de celebración va a ser a la
hora del almuerzo, intentad comer algo de
fruta a media mañana, y después que la
cena sea algo más liviana. - Sin los dulces, la Navidad no sería Navidad,
sobre todo como postre después de las
comidas o cenas. Mi consejo es disfrutar
de ellos aunque desde el punto de vista
nutricional no sean lo más adecuado. Por
ello, lo mejor es saber elegir los más ricos
y deliciosos para nuestros sentidos y sobre
todo no mantener la bandeja de los polvorones
todo el día en la sala de estar, todos
sabemos que la carne es débil… - Lo más recomendable con el alcohol es
un consumo moderado. Partiendo de esta
premisa diremos que no tiene porqué ser
malo tomar una copa de vino o de cava,
incluso puede ser saludable, hasta un licor
tras las copiosas comidas puede facilitarnos
el proceso digestivo. - Lo ideal es seguir sacando tiempo para
hacer el entreno diario, aunque sin obsesionarse,
tranquilos que la forma no se
pierde por no salir unos días a correr. Es
muy importante controlar la intensidad de
los entrenamientos después de una larga
noche de celebración, ya que el cuerpo
más que entrenar, necesitará descansar y
recuperar. Escuchad a vuestro cuerpo. - El consejo más importante es que no hay
que perder lo entrenado durante meses en
unos días, eso no significa que no podamos
disfrutar de los dulces, las comidas,
las bebidas y todo lo que la Navidad conlleva.
Tampoco es imprescindible seguir
con el mismo ritmo de entreno, ajustadlo
para disfrutar de estas fiestas como os
merecéis. ¡Feliz Navidad y que aproveche!